Avui us recomano llegir l’article que Enric Sopena escriu a Elplural.com (¿El PP y ERC, fuera del Estatut?), el qual comparteixo totalment. El PP s’equivoca en el debat de l’Estatut i ho pagarà car, però ara també s’està equivocant ERC i, si no rectifica, també ho pagarà car.
Hace una semana, la incógnita principal sobre el Estatut –después de maratonianas sesiones del aún cuatripartito con el Gobierno- radicaba sobre todo en CiU. ¿Qué hará CiU, se preguntaban políticos y periodistas? Había opiniones para todos los gustos. La duda no revoloteaba sobre ERC, sino sobre la federación nacionalista que encabeza Artur Mas. La actitud de Esquerra acerca del texto original y sus abundantes modificaciones circulaba más bien por el sendero del optimismo cautelar. Unos y otros eran conscientes de que sin la conformidad de Mas –líder de la oposición mayoritaria en el Parlament- apenas habría margen para el Estatut. O, por decirlo más claro, no habría Estatut.
Pocas horas antes del encuentro del sábado pasado en Moncloa entre Zapatero y Mas, un dirigente cualificado de ERC me comentó: “Si el precio de CiU es la foto de Mas con Zapatero, he hecho saber al presidente del Gobierno que por nosotros no hay problema. Ya tranquilizaré yo a mi jefe”. Pero este dirigente no ha querido, o no ha podido, tranquilizar a Carod-Rovira. En las primeras horas pareció que sí. El domingo por la noche, después de haber comido con Zapatero, Carod-Rovira otorgó públicamente al Estatut un “insuficiente muy alto”. O sea, un aprobado con tendencia al notable.
Pero la situación ha empeorado. El Estatut del insuficiente muy alto se ha transformado nada menos que en el Estatut de la Vergüenza. Así lo han calificado las juventudes de ERC, mientras felicitaban a sus mayores por decir “no” al acuerdo. Carod-Rovira ha advertido que su partido ya no se siente obligado a garantizar la estabilidad del Gobierno. Suenan no demasiado lejanos los tambores que anteceden al conflicto.
Nunca desde la II República, Esquerra había conseguido tanto poder –en Barcelona y en Madrid- como en estos dos últimos años. ¿Están dispuestos sus líderes a lanzar tan singular y provechosa experiencia por la borda? Mientras CiU llama a la puerta de la Moncloa para ofrecerse como aliado preferente, ERC convierte una cuestión de celos en un nuevo debate esencialista. Se equivocan Carod-Rovira y sus colegas. Aún pueden rectificar, pero cada día que pasa juega en su contra. ¿Se quedarán el PP y ERC, al final del trayecto, fuera del Estatut?
[@more@]
Les votacions no s’han de fer per electoralisme, s’han de fer per convicció.
No sé perquè ho fa ERC, però la votació negativa del PP a l’Estatut, tal i com està ara, serà per la convicció que tots els ciutadans hem de tenir les mateixes oportunitats.
El PP ha ofert pacte al PSOE i CIU per a la reforma constitucional i l’Estatut. Realment voleu que això es faci amb el màxim consens, o voleu que es faci només amb el suport de qui us en pot donar per governar.
El PP són 10 milions de votants, recordeu-ho.
precisament perquè 10.000.000 de persones voten el partit popular és tan greu l’estratègia d’aquest partit: sense erc espanya pot ser un país normal i viable. sense el pp, tindrem psoe per una bona temporada. si l’actitud del pp els va fer perdre la majoria absoluta, no han aprés la lliçó…
i els qui deixen de votar popular… què faran el 2008 (si no abans)? abstenció? psoe? ciu (a catalunya)? extrema dreta?
Jorge, me apena que dejes de votar al PP. No somos radicales, simpelemtnete estamos defendiendo la unidad de los ciudadanos de España. Queremos que cada ciudadanos pueda prosperar y luchamos por lo que interesa a la gente.ç
Me gustaría que los debates estuvieran centrados en la economía, en elk trabajo, en los servicios sociales, pero has6ta ahora parece que el Estatut es el debate principal en la sociedad española. Esperemos que pronto deje de serloy trabajemos todos juntos por una Espanña mejor, con unos ciudadanos más libres y prosperos.
En los otros periódicos la cosa es aún peor, se critica al PP. Cuando se termine lo del Estatut, el Partido Popular va a seguir ejerciendo sus tareas de oposición mirando por la gente, como ha hecho hasta ahora y especialmente con el debate del Estatut.