Avui us proposo llegir l’article que Jordi García-Soler ha escrit a ELPLURAL.COM:
La caverna mediática se ha fijado ya un objetivo político a batir de modo inmediato, en primera instancia. Se trata de José Montilla, ministro de Industria, Comercio y Turismo, además de primer secretario del PSC.
Con un burdo montaje periodístico basado en la presentación como rigurosa exclusiva informativa de algo que era público y notorio desde hace ya algunos años –la existencia de unas deudas pendientes de pago por parte del PSC a algunas entidades financieras, entre las que figura La Caixa–, algunos medios de comunicación, haciéndose eco de los portavoces del PP, exigen ahora la dimisión inmediata de Montilla.
La elección de José Montilla como primer objetivo político a batir no es un hecho en modo alguno casual, ya que este andaluz de nacimiento y catalán de adopción es un personaje cada vez con mayor peso específico propio en la política española, tanto por su labor al frente de una cartera ministerial de gran importancia empresarial y económica como por el hecho de ser el primer secretario de los socialistas catalanes, cargo desde el que fue uno de los principales artífices del pacto político que hizo posible la constitución del gobierno tripartito de izquierdas que desde hace un par de años gobierna la Generalitat de Cataluña, con Pasqual Maragall al frente, y de su reconocido talante conciliador depende en gran medida que llegue finalmente a buen puerto la negociación que haga posible la aprobación en las Cortes del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña.
Como ya ocurriera diez años atrás con otro socialista catalán, el entonces vicepresidente Narcís Serra, el PP y sus potentes altavoces mediáticos se han fijado ahora en José Montilla como primer objetivo político a batir, para conseguir al fin la cabeza de su auténtico objetivo final, que evidentemente no es otro que José Luis Rodríguez Zapatero, como diez años atrás lo fue Felipe González. Los tiempos y las circunstancias han cambiado, pero parece que tanto el PP como la Brunete mediática aún no se han dado cuenta de ello y siguen empeñados en el “todo vale”.
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